La actividad comercial de los pequeños y medianos comerciantes de la macrozona sur aún no logra recuperar los niveles previos a la pandemia, en un contexto marcado por el cambio en los hábitos de consumo, el aumento sostenido del comercio electrónico y una mayor competencia en el mercado local.
Frente a este escenario, la organización gremial aparece como una de las principales herramientas para enfrentar los desafíos que impone el nuevo ciclo económico.
En la Región de Los Ríos, diversas cámaras de comercio están agrupadas en la Federación Regional de Cámaras de Comercio Detallista de Los Ríos, con sede en Valdivia. Una de las entidades gremiales más activas de la región, además de la capital regional, es la Cámara de Comercio Detallista de La Unión, que representa a comerciantes de la capital de la provincia del Ranco.
En conversación con El Fuerte Noticias, su presidente, Braulio Pardo Montesinos, se refirió a la realidad que enfrenta actualmente el comercio local y a las diferencias que se generan entre rubros según la temporada.
“Cada rubro vive realidades distintas. En tiempos de calor hay comerciantes que tienen locales de bebidas, heladerías o restaurantes donde hay mucha afluencia de público, pero hay otros rubros, como librerías u otro tipo de comercio, donde baja el nivel de actividad”, explicó.
Consultado por la proyección del comercio en los últimos años, el dirigente gremial reconoció que la recuperación ha sido lenta y que los efectos del periodo post pandemia aún inciden directamente en el comportamiento de los consumidores. Al respecto, comentó que “seguimos pegados todavía en el tema de la pandemia. Mucha gente se quedó en el sistema de comprar online, comprar por redes sociales, y eso ha cambiado el comercio en sí”.
La Cámara de Comercio Detallista de La Unión fue creada en el año 2001 y, tras distintos periodos de funcionamiento, desde 2021 cuenta con una nueva dirigencia encabezada por Braulio Pardo. Actualmente, la entidad agrupa a cerca de 90 socios, manteniendo una actividad gremial constante.
Respecto de la relación entre el comercio detallista y el municipio local, el presidente de la cámara manifestó que actualmente existe una baja vinculación institucional. “Nosotros, en el periodo anterior, estuvimos trabajando con la administración en una ordenanza municipal, pero en este periodo no hemos tenido conversaciones con el municipio, reuniones que nos lleven a compatibilizar la realidad que se vive hoy día en la ciudad. Hay una tarea pendiente de vincularse y estar más presente en la municipalidad con los comerciantes, porque el gran potencial económico de la ciudad lo entrega el comerciante, porque pagamos contribuciones, pagamos patentes, le damos trabajo a la gente, entonces eso es un potencial que engrandece la ciudad”, acotó.
Tal como plantea el dirigente gremial de La Unión, el comercio detallista de la zona sur del país atraviesa un momento particularmente delicado, marcado por una serie de transformaciones estructurales que obligan a los pequeños empresarios a adaptarse a un escenario cada vez más complejo. A los efectos aún persistentes de la pandemia se suma la irrupción sostenida del e-commerce, el cambio en los hábitos de consumo y una competencia creciente asociada a la llegada de nuevos actores al mercado, como inversionistas extranjeros —entre ellos, comerciantes chinos— que se han instalado en distintas comunas del país. Frente a este escenario, al sector público le corresponde generar espacios efectivos de diálogo con el mundo gremial y facilitar el acceso a herramientas y programas disponibles desde el Ministerio de Economía y otras instituciones, orientados tanto al fortalecimiento de las entidades gremiales como al desarrollo de los emprendimientos locales. Sin una articulación real entre el sector público y el privado, la tarea de emprender, sostener y proyectar una actividad comercial en los territorios se vuelve cada vez más compleja.
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