La fecha fue conmemorada en Concepción con actividades de difusión ciudadana, mientras especialistas advierten que los efectos del cambio climático ya forman parte de la vida cotidiana y exigen fortalecer la educación y el compromiso ambiental.
Cada 5 de junio se conmemora el Día Mundial del Medio Ambiente, fecha instaurada por las Naciones Unidas tras la Conferencia de Estocolmo de 1972 con el propósito de promover la conciencia ambiental y fomentar acciones para proteger los ecosistemas que sostienen la vida en el planeta.
En el marco de esta conmemoración, la Secretaría Regional Ministerial del Medio Ambiente del Biobío realizó una jornada de difusión ciudadana en pleno centro de Concepción, donde profesionales de la institución entregaron información sobre programas ambientales, resolvieron consultas de la comunidad y promovieron acciones vinculadas al cuidado del entorno.
La actividad incluyó además la entrega de ejemplares de peumo gracias a la colaboración del Parque Museo Pedro del Río Zañartu, iniciativa orientada a promover la valoración de las especies nativas y acercar la educación ambiental a la ciudadanía.
El seremi del Medio Ambiente del Biobío, Mario Delannays, explicó que la actividad buscó acercar el trabajo institucional a la comunidad y generar espacios de conversación sobre los desafíos ambientales que enfrenta la región.
La conmemoración ocurre en un contexto donde los efectos del cambio climático son cada vez más visibles. Sequías prolongadas, incendios forestales de gran magnitud, pérdida de biodiversidad y eventos climáticos extremos forman parte de una realidad que ya impacta directamente a las comunidades y los territorios.
Una crisis de salud
Así lo plantea Daniela Araya Cortez, integrante del Comité de Salud Planetaria de la Sociedad Chilena de Medicina del Estilo de Vida, quien sostiene que la crisis ambiental también debe entenderse como una crisis de salud.
Según la especialista, el concepto “Una Salud” plantea que la salud de las personas, los animales, los ecosistemas y las comunidades forman parte de una misma red interconectada, por lo que la degradación ambiental termina afectando directamente la calidad de vida de la población.
La profesional advierte que la pérdida de bosques, la disminución de la biodiversidad y las alteraciones en los ciclos naturales del agua incrementan la vulnerabilidad frente a desastres naturales y afectan condiciones esenciales para el bienestar humano.
Pese a los desafíos, la especialista también destaca experiencias que permiten mirar el futuro con optimismo, como comunidades que restauran ecosistemas, agricultores que impulsan prácticas sustentables y organizaciones que promueven la conservación de la naturaleza desde los propios territorios.
La conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente busca precisamente reforzar ese llamado a la acción, recordando que la protección de los ecosistemas no sólo constituye una tarea de conservación, sino también una inversión directa en la salud, el bienestar y la calidad de vida de las actuales y futuras generaciones.
Redacción El Fuerte Noticias
















