En épocas de celebraciones, las ciudades se adornan y generan una serie de actividades para conmemorar un título de ciudad, una fundación o algún hito fundacional de la comuna en cuestión. Pero, durante estas festividades siempre hay discursos, alegorías históricas que marcan el desarrollo del evento antes de algún tradicional desfile de las fuerzas vivas de la comunidad.
Pero, normalmente se comete un error historiográfico que se ha normalizado pero no por ello se convierte en correcto. Es más hasta en documentos oficiales se transcribe con un ánimo de dar pomposidad algo que no lo tiene.
Nos referimos al tradicional texto “Ilustre municipalidad de …” frase equivocada y en breves palabras aclararemos: Durante el período de la conquista española, los reyes peninsulares entregaron una serie de títulos honoríficos a diversas ciudades de la América Hispana, Chile no fue la excepción. Títulos tales como “muy noble, muy leal” eran característicos producto de alguna acción de los habitantes de aquellos lugares.
Pero el título de “Ilustre” fue otorgado sólo a cuatro actuales ciudades chilenas durante este período, en una época donde los Cabildos llevaban la autoridad administrativa de la población. La corona española agració a Santiago de Nueva Extremadura como capital del reino y le otorgó el título antes nombrado.
Una segunda ciudad en recibirlo fue La Serena, en el norte chileno, paso obligado por tierra para ir al Virreinato peruano. La capital militar del reino, Concepción también recibió este título de “Ilustre” y por último, la Ciudad Rica es decir, Villarriica, lugar de asedios y lavaderos de oro, también tuvieron el honor de recibir tal distinción.
Por ende, no se equivoque, las municipalidades nacieron ya con el Chile republicano, ya con O’Higgins aboliendo los títulos de nobleza y con municipalidades que nacen para organizar la vida en comunidad.
Luis Torres Aillón
Historiador







