Con tres décadas de trayectoria, la tradicional feria se consolida como un referente gastronómico, cultural y turístico del territorio, sostenida íntegramente por familias de la localidad.
La Feria Costumbrista de Punucapa cumple este año 30 años de funcionamiento, consolidándose como uno de los principales espacios de encuentro comunitario y rescate de las tradiciones locales en el entorno fluvial de Valdivia. Lo que comenzó como una iniciativa de pequeña escala, con poco más de una decena de puestos, hoy reúne a 24 familias de la localidad, todas directamente vinculadas a la producción y atención de los locales que dan vida a esta feria.
Así lo destacó Ricardo Jiménez Ordóñez, presidente de la Agrupación de Empresarios Económicos de Punucapa, quien subrayó el crecimiento sostenido del espacio tanto en cantidad como en calidad. La feria ha ido creciendo con los años, siempre con gente de la localidad. Hoy son 24 familias las que participan, manteniendo una oferta diversa que refleja la identidad del sector.
La feria ofrece una amplia variedad de preparaciones tradicionales, elaboradas con productos del territorio, y se ha transformado en un polo de atracción para visitantes que llegan desde distintos puntos del país. Este crecimiento ha sido posible gracias a la organización comunitaria y a una visión compartida de desarrollo local, donde la gastronomía, la cultura y el turismo se articulan como una sola experiencia.
Uno de los emprendimientos emblemáticos presentes en la feria es Molinos Frederiksen, dedicado a la elaboración artesanal de sidra. Su propietario, Patricio Frederiksen, explicó que la producción de sidra de manzana limona, es una tradición heredada de generación en generación. A ello se suman variedades como la sidra de manzana con murta y el vinagre de manzana, productos que han logrado reconocimiento más allá del ámbito local.
La experiencia de Punucapa se ve reforzada por servicios turísticos complementarios que reciben a los visitantes a su llegada, especialmente a quienes acceden por vía fluvial. Sebastián Sánchez desarrolla cabalgatas y traslados en carro tirado por bueyes, facilitando el acceso desde el embarcadero hasta la feria, ubicada a corta distancia del lugar.
La feria se inserta además en un entorno de alto valor patrimonial y espiritual. La Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria de Punucapa, construida a fines del siglo XIX y epicentro de una tradicional peregrinación religiosa, forma parte del recorrido junto al histórico ciprés del sector y a la tradición productiva ligada a la sidra.
En su aniversario número 30, la Feria Costumbrista de Punucapa no solo celebra el paso del tiempo, sino también la vigencia de un modelo de desarrollo basado en la identidad local, el trabajo familiar y la organización comunitaria, proyectándose como un espacio clave dentro de la oferta cultural y turística del territorio fluvial de Valdivia.
Marcelo Patroni, director de El Fuerte Noticias























