Durante una agenda de trabajo en la región, el ministro de Agricultura destacó la importancia estratégica del Biobío para el desarrollo forestal, la innovación productiva y la protección sanitaria del país.
La Región del Biobío enfrenta importantes desafíos para mantener y fortalecer su posición como uno de los principales motores agroindustriales y forestales de Chile. En ese contexto, autoridades de Gobierno, representantes del sector productivo, universidades y servicios públicos participaron en una serie de actividades encabezadas por el ministro de Agricultura, Jaime Campos, orientadas a coordinar acciones para impulsar el desarrollo sostenible de una de las zonas más relevantes para la economía silvoagropecuaria nacional.
La agenda de trabajo del jefe de la cartera se extendió por dos días e incluyó reuniones con el Gabinete del Agro regional, gremios forestales, autoridades académicas y equipos técnicos vinculados al desarrollo agrícola y forestal. El objetivo fue revisar las prioridades estratégicas de la cartera y fortalecer la coordinación necesaria para enfrentar los desafíos productivos, sanitarios y tecnológicos que enfrenta la región.
Durante una reunión realizada en Concepción, el ministro destacó el papel que desempeña el Biobío en el desarrollo forestal del país, señalando que cualquier estrategia orientada a fortalecer este sector necesariamente debe considerar el protagonismo de la región.
“Cuando hablamos de impulsar nuevos instrumentos de desarrollo forestal, evidentemente Concepción y la región tienen que jugar un rol muy importante en el logro de ese propósito”, afirmó Jaime Campos.
La autoridad también relevó la necesidad de continuar avanzando en productividad, innovación e incorporación de nuevas tecnologías, factores considerados claves para mantener la competitividad de las actividades agrícolas y forestales en un escenario cada vez más exigente.
Uno de los temas que concentró especial atención durante la visita fue la protección del patrimonio fito y zoosanitario nacional. La ubicación estratégica del Biobío y su intensa actividad portuaria convierten a la región en una de las principales puertas de entrada y salida de mercancías del país, situación que obliga a reforzar permanentemente las medidas de vigilancia y control sanitario.
“Al igual que en todo el país, la preservación de nuestro patrimonio fito y zoosanitario es un deber ineludible del Ministerio de Agricultura y sus servicios”, sostuvo el ministro, advirtiendo que la apertura comercial de Chile exige redoblar los esfuerzos para prevenir el ingreso de plagas y enfermedades que puedan afectar la producción nacional.
La visita ministerial también permitió fortalecer el trabajo conjunto con el mundo académico. Durante su paso por Concepción, el secretario de Estado sostuvo una reunión con la rectora de la Universidad de Concepción para abordar iniciativas de investigación e innovación orientadas al desarrollo agrícola y forestal, reconociendo el aporte que realizan las universidades regionales en la generación de conocimiento aplicado.
En esa misma línea, se concretó la firma de un convenio entre el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y universidades regionales para impulsar el uso de inteligencia artificial en el prediagnóstico de Lymantria dispar, fortaleciendo las capacidades de vigilancia sanitaria y la detección temprana de amenazas que puedan afectar los ecosistemas forestales.
La agenda incluyó además una reunión con representantes de gremios forestales en Yumbel, donde se analizaron los principales desafíos que enfrenta una actividad económica que continúa siendo uno de los pilares productivos de la macrozona centro sur de Chile. Entre los temas abordados destacaron la sustentabilidad, la productividad, la innovación y las oportunidades de crecimiento para el sector.
Si bien la actividad forestal continúa ocupando un lugar central en la economía regional, el ministro sostuvo que la agricultura tradicional seguirá desempeñando un papel relevante en territorios como Los Ángeles y Arauco. Para ello, señaló que será fundamental mejorar la productividad, optimizar los costos de producción e incorporar nuevas tecnologías y variedades capaces de responder a las demandas de los mercados actuales.
La visita dejó de manifiesto que el fortalecimiento del liderazgo agroforestal del Biobío dependerá de la capacidad de articular esfuerzos entre el sector público, la academia y los actores productivos, incorporando innovación, desarrollo tecnológico y altos estándares sanitarios para seguir consolidando a la región como uno de los principales polos productivos del país.
Redacción El Fuerte Noticias
















