En julio pasado, las comunidades de Lonquimay denunciaron que el proyecto de construcción de un camino, que implicaba la tala de 96 de la especie, avanzaba sin información suficiente y desconociendo el carácter sagrado de la araucaria
En julio pasado, las comunidades de Lonquimay denunciaron que el proyecto de construcción de un camino, que implicaba la tala de 96 de la especie, avanzaba sin información suficiente y desconociendo el carácter sagrado de la araucaria