La megaobra de conectividad del sur del país consolida su avance físico, mantiene su horizonte de término para 2028 y refuerza su impacto estratégico en el desarrollo territorial de la Región de Los Lagos y el Archipiélago de Chiloé.
La megaobra de conectividad del sur del país consolida su avance físico, mantiene su horizonte de término para 2028 y refuerza su impacto estratégico en el desarrollo territorial de la Región de Los Lagos y el Archipiélago de Chiloé.