La emanación de gases detectada en el Jardín Infantil Frutillita mantiene suspendidas las actividades desde el viernes pasado. Autoridades buscan alternativas mientras apoderados esperan una pronta solución que permita a los menores volver a un espacio seguro.
La incertidumbre continúa creciendo entre las familias del Jardín Infantil Frutillita de Frutillar, luego que el recinto permaneciera cerrado durante varios días debido a una fuerte emanación de gases detectada en sus dependencias, situación que mantiene sin actividades a 87 niños y niñas de cuatro niveles educativos.
La situación afecta no solo el normal funcionamiento del establecimiento, ubicado en el sector Pantanosa, sino también la rutina diaria de decenas de familias que han debido reorganizar cuidados, suspender actividades laborales y enfrentar la preocupación de no contar aún con claridad respecto a cuándo los menores podrán retornar a clases en condiciones seguras.
Durante la tarde de este martes, más de 30 apoderados participaron en una reunión encabezada por el alcalde de Frutillar, Javier Arismendi, junto a autoridades regionales de Salud y Educación, además de representantes del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Llanquihue y concejales de la comuna.
En la instancia se abordó la compleja situación que afecta al recinto educacional, mientras las autoridades sanitarias avanzan en un sumario iniciado contra el SLEP Llanquihue tras la fiscalización realizada en el establecimiento.
La seremi de Salud, Evelyn Brintrup, confirmó que el jardín permanecerá clausurado temporalmente hasta que existan condiciones adecuadas para retomar las actividades. “Cuando hay un sumario se le entregan las medidas que debe cumplir el SLEP y este jueves se entrega el resultado de este sumario. A partir de ahí, ellos tienen un plazo de siete días hábiles para presentar las medidas de mitigación”, explicó la autoridad sanitaria.
El alcalde Javier Arismendi, a su vez, señaló que el municipio se encuentra coordinando distintas acciones para apoyar a la comunidad educativa afectada. “Queremos acompañar a la comunidad educativa en este proceso. Hemos puesto a disposición nuestro Centro Comunitario para que pueda albergar de manera momentánea algunos niveles mientras se soluciona la situación en el jardín”, sostuvo.
La situación ha generado preocupación debido al impacto que el cierre prolongado puede provocar en niños y niñas de primera infancia, etapa donde la estabilidad emocional, la convivencia con sus pares y el acceso a espacios seguros de aprendizaje resultan fundamentales para su desarrollo.
A ello se suma la preocupación de padres, apoderados, educadoras y asistentes que forman parte de la comunidad educativa del recinto, quienes esperan que las medidas de mitigación y las investigaciones permitan encontrar una solución rápida y definitiva.
El jardín infantil pertenece a JUNJI y actualmente las autoridades trabajan en determinar el origen exacto de la emanación detectada y las acciones necesarias para garantizar condiciones seguras antes de reabrir el establecimiento.
En medio del complejo escenario habitacional y social que enfrentan muchas familias, la situación también vuelve a poner sobre la mesa la importancia de resguardar el derecho de niños y niñas a desarrollarse en espacios seguros, protegidos y adecuados para la educación inicial, especialmente en una etapa donde compartir con sus compañeros, mantener rutinas y acceder a ambientes de cuidado resulta esencial para su bienestar.
Mientras avanzan los sumarios y medidas técnicas, las familias esperan que las soluciones lleguen con rapidez para que los niños puedan volver cuanto antes a su jardín infantil y recuperar una rutina que hoy permanece interrumpida.
Redacción El Fuerte Noticias













