A un año del fenómeno climático que arrasó viviendas, comercios y barrios completos, la comunidad volvió a recordar una de las jornadas más impactantes de su historia reciente, marcada por destrucción, miedo y también una enorme capacidad de solidaridad y reconstrucción.
Hace exactamente un año, Puerto Varas enfrentaba una escena que hasta entonces parecía ajena a la realidad chilena. Un tornado atravesó distintos sectores de la ciudad dejando a su paso viviendas destruidas, supermercados dañados, techumbres arrancadas, comercios colapsados y familias completas observando, muchas veces con lo puesto, cómo el viento destruía en minutos el esfuerzo de toda una vida.
La violencia del fenómeno impactó transversalmente a la comunidad. El tornado golpeó tanto a familias vulnerables como a sectores acomodados de la ciudad, dejando una sensación colectiva de fragilidad e incredulidad frente a una emergencia climática que todavía permanece muy presente en la memoria local.
Este lunes, Puerto Varas conmemoró el primer aniversario de aquella tragedia mediante una ceremonia enfocada en la memoria, la resiliencia y el proceso de reconstrucción vivido durante el último año.
La jornada estuvo marcada por el recuerdo de las familias que debieron reconstruir sus hogares desde cero, muchas veces enfrentando enormes dificultades económicas y, en algunos sectores periféricos y parcelaciones, con escaso apoyo estatal para recuperar lo perdido.
Durante los meses posteriores al tornado, numerosas familias debieron recurrir a redes comunitarias, apoyo vecinal, voluntariado y recursos propios para volver a levantar viviendas, reparar techumbres y recuperar lentamente una sensación de normalidad.
La emergencia también dejó una profunda huella emocional. El miedo, la incertidumbre y la sensación de vulnerabilidad frente a un fenómeno climático tan inusual para el sur de Chile continúan siendo parte de la experiencia colectiva de la ciudad.
“Quedamos destruidos”
Emma Trapp, vecina del sector Walker Martínez, recordó que “hace un año vivimos uno de los momentos más duros de nuestras vidas. De un momento a otro quedamos destruidos, viendo cómo la naturaleza se hacía sentir con una fuerza que nunca pensamos vivir en Puerto Varas”.
La vecina agregó que, en medio de la tragedia, también apareció una fuerte red de apoyo humano y comunitario. “Pero también fue ahí cuando apareció algo muy poderoso: la solidaridad. Desde el primer minuto vimos al alcalde, a Carabineros, bomberos, militares, personal de salud y tantas instituciones acompañándonos, incluso bajo la lluvia, en medio del frío y la oscuridad. Nunca nos sentimos solos”, señaló.
Emma Trapp destacó además que “no voy a olvidar ver al alcalde recorriendo las casas mojado, entrando a conversar con los vecinos, ni tampoco a los carabineros que estuvieron cuidándonos día y noche sin que siquiera tuviéramos que pedir ayuda. Hubo gestos muy humanos que quedaron marcados para siempre. También quiero agradecer a Desafío Levantemos Chile, porque aunque muchos estaban lejos físicamente, siempre hubo apoyo, llamados y preocupación constante por cada familia afectada”.
Desde el municipio informaron que durante este año se movilizaron más de $13 mil millones en inversión pública y privada destinados a recuperación de viviendas, apoyo a emprendedores, restauración de espacios públicos, fortalecimiento de equipos de emergencia y recuperación patrimonial.
El alcalde Tomás Gárate sostuvo que el tornado dejó lecciones importantes respecto a la necesidad de preparar mejor las ciudades frente a fenómenos climáticos extremos. “El tornado dejó una lección evidente: las ciudades del sur de Chile ya no pueden planificarse pensando que estas emergencias son excepcionales. Hoy sabemos que debemos prepararnos mejor y fortalecer las capacidades locales frente al cambio climático”, indicó.
Uno de los aspectos que también marcó el proceso posterior al tornado fue la recuperación de inmuebles patrimoniales y sectores históricos dañados por el fenómeno climático, considerando el fuerte valor identitario que posee Puerto Varas para sus habitantes.
Conmemoración y reconocimientos
La ceremonia de conmemoración contempló espacios de memoria, reconocimiento a voluntarios e instituciones que participaron durante la emergencia y actividades comunitarias orientadas a reflexionar sobre preparación climática y resiliencia urbana.
Sin embargo, para muchas familias, el aniversario no solo remueve el recuerdo de una tragedia. También revive la imagen de vecinos ayudándose bajo la lluvia, cuadrillas trabajando entre escombros y comunidades completas tratando de levantarse nuevamente después de una de las jornadas más difíciles que ha vivido Puerto Varas en su historia reciente.
Redacción El Fuerte Noticias

















