Tras una exitosa temporada estival, la comuna apuesta por una programación extendida que busca mantener el flujo de visitantes durante otoño e invierno, potenciando escapadas de fin de semana y diversificando su oferta turística.
Tras una temporada estival marcada por una alta afluencia de visitantes, la comuna de Panguipulli enfrenta ahora uno de sus principales desafíos: mantener el dinamismo del turismo durante los meses de otoño e invierno, en un contexto donde tradicionalmente disminuye la ocupación y la actividad económica vinculada al sector.
Con ese objetivo, el destino Panguipulli Sietelagos ha puesto en marcha una programación que contempla más de 60 actividades entre marzo y noviembre de 2026, orientadas a incentivar escapadas de fin de semana y diversificar la oferta turística en temporada baja.
La propuesta busca proyectar el territorio más allá del verano, combinando naturaleza, deporte, bienestar y cultura, en una estrategia que apunta a sostener la llegada de visitantes y generar movimiento económico durante todo el año.
Durante las próximas semanas, la comuna ofrece una variedad de experiencias que se adaptan a distintos perfiles de visitantes. Entre ellas destacan actividades de turismo aventura como canopy y rafting —favorecido por el aumento del caudal de los ríos—, trekking en bosques templados lluviosos, pesca recreativa —vigente hasta el último domingo de mayo— y experiencias termales.
A ello se suman eventos que funcionan como hitos dentro de la programación, como Los Ñadis Trail Running, la Copa del Lago, los Boulevares Paseo Las Rosas y la agenda cultural del Teatro Educativo de las Artes, generando alternativas concretas para viajes de corta estadía.
En ese contexto, el alcalde Rodrigo Valdivia señaló que esta programación “permite que tanto la comunidad local como quienes nos visitan encuentren actividades durante todo el año, especialmente los fines de semana, generando movimiento en el territorio y oportunidades para la economía local”.
El cambio de estación abre nuevas posibilidades para recorrer el territorio Sietelagos. Los bosques adquieren tonalidades propias del otoño, aumenta la presencia del reino fungi y los ríos recuperan fuerza, configurando un escenario propicio tanto para la exploración como para el descanso.
La comuna forma parte de la Reserva de la Biósfera de los Bosques Templados Lluviosos de los Andes Australes, integrando espacios como la Reserva Nacional Mocho-Choshuenco, el acceso sur del Parque Nacional Villarrica en Coñaripe, la Reserva Biológica Huilo-Huilo y el Parque Neltume.
En paralelo, la red termal de Liquiñe y Coñaripe se posiciona como uno de los principales atractivos de la temporada, ofreciendo alternativas de bienestar en entornos naturales.
El desarrollo de actividades como canopy, rafting y trekking guiado ha ido acompañado de un fortalecimiento en la gestión turística local. En este contexto, el municipio ha avanzado en la implementación de una Ordenanza de Turismo y Aventura, alineada con la normativa nacional, que establece estándares en seguridad, operación y calidad para los prestadores de servicios.
Desde la Dirección de Turismo y Desarrollo Económico Local explican que esta programación responde a una estrategia integral orientada a enfrentar la estacionalidad del sector, promoviendo viajes durante todo el año y fortaleciendo la oferta turística local. En esa línea, la directora (s) de Turismo, Maira Domínguez, indicó que “los panoramas de fin de semana son clave para activar la temporada media y baja, pero forman parte de una planificación mayor que busca fortalecer la oferta local y generar oportunidades sostenidas para el territorio”.
Quienes deseen planificar sus próximas escapadas pueden revisar la programación actualizada en www.sietelagos.cl y en las redes sociales del destino @panguipullisietelagos.
Redacción El Fuerte Noticias
















