Más de 30 docentes y directivos participaron en Puerto Montt en una jornada colaborativa que busca fortalecer nuevas formas de aprendizaje ligadas a la naturaleza, la sustentabilidad y la educación técnico profesional.
Aprender fuera de la sala de clases, utilizar los patios como laboratorios naturales y conectar la educación con el entorno son parte de las nuevas experiencias pedagógicas que están comenzando a consolidarse en distintos liceos técnico profesionales de la Región de Los Lagos.
Ese fue uno de los focos de la primera Comunidad de Práctica 2026 del programa Patio Vivo Cultivable, instancia que reunió en Puerto Montt a más de 30 docentes y equipos directivos de nueve liceos técnico profesionales de distintas comunas de la región.
La iniciativa busca generar una red colaborativa entre establecimientos educacionales que permita compartir experiencias y avanzar en nuevas metodologías de enseñanza vinculadas al aprendizaje al aire libre, la sustentabilidad y el contacto directo con la naturaleza.
Actualmente el programa involucra a liceos de Puerto Montt, Frutillar, Llanquihue, Fresia, Puerto Octay, Los Muermos y Puerto Varas, beneficiando a cerca de 4 mil estudiantes y más de 300 docentes de la región.
Más que una actividad puntual, los participantes destacaron que el proyecto está generando cambios concretos en la convivencia escolar, la participación estudiantil y la forma en que se desarrollan los aprendizajes dentro de los establecimientos.
La directora del Liceo Politécnico Mirasol de Puerto Montt, Pamela Vargas, explicó que el trabajo desarrollado durante el último año ya comenzó a mostrar impactos visibles dentro de la comunidad educativa. “Esto no solamente ha impactado a los estudiantes de una de nuestras especialidades, sino que también ha fortalecido la convivencia, el trabajo en equipo y ha permitido implementar un sello sustentable en toda la comunidad educativa”, señaló.
Durante la jornada, los equipos trabajaron en estrategias para desarrollar clases al aire libre, incorporar experiencias prácticas y utilizar espacios naturales como parte de los procesos formativos.
Uno de los elementos que más se repitió entre los participantes fue la necesidad de conectar la educación técnico profesional con habilidades vinculadas al siglo XXI, el trabajo colaborativo y la conciencia medioambiental.
El jefe de UTP del Liceo Ignacio Carrera Pinto de Frutillar, Fernando Vargas, destacó que este tipo de experiencias permite ampliar las formas tradicionales de enseñanza. “Podemos construir aprendizajes en aulas diferentes, en espacios de laboratorio y exploratorios al aire libre, donde el foco es generar conocimientos, habilidades y actitudes a través del vínculo con la naturaleza”, comentó.
Desde los establecimientos participantes también valoraron que estas experiencias puedan mantenerse en el tiempo y no depender únicamente de proyectos temporales o intervenciones externas.
El director del Liceo Punta de Rieles de Los Muermos, Miguel Arredondo, afirmó que uno de los grandes desafíos es lograr que estas metodologías queden instaladas de manera permanente dentro de las comunidades educativas. “No queremos que sea algo que dure solo el acompañamiento, sino que sea perdurable y permanente”, sostuvo.
El programa Patio Vivo Cultivable es impulsado por Fundación Patio Vivo con apoyo de Fundación MC y busca fortalecer procesos de innovación pedagógica en liceos técnico profesionales de la región.
Las próximas jornadas de trabajo se desarrollarán durante agosto y octubre, con el objetivo de seguir consolidando una red educativa que apuesta por metodologías más activas, colaborativas y conectadas con el territorio.
En una región marcada por la riqueza natural y el desarrollo de sectores productivos ligados al medioambiente, la agricultura, la acuicultura y el turismo, iniciativas como ésta también buscan acercar la educación a los contextos reales donde muchos estudiantes desarrollarán su vida laboral y profesional.
Redacción El Fuerte Noticias






