La historia del Festival del Chocolate de la localidad lacustre comenzó mucho antes de la construcción del primer Volcán de Chocolate. Nació con la migración de la familia Secco desde Italia hacia Bariloche, donde aprendió el oficio chocolatero que décadas más tarde llegaría a La Araucanía. Hoy, esa tradición inspira el principal evento invernal de la comuna.

