El proyecto, ejecutado por Aguas Décima, considera una inversión superior a los $1.500 millones y apunta a reforzar la capacidad del alcantarillado en uno de los sectores más sensibles de la ciudad.
En la recta final se encuentra el proyecto de extensión de la impulsión de la Planta Elevadora de Aguas Servidas (PEAS) de Bueras, una obra de alta complejidad que se ejecuta en calle General Lagos, en Valdivia, y que busca mejorar la capacidad de respuesta del sistema sanitario ante eventuales contingencias.
La iniciativa, desarrollada por la empresa Aguas Décima desde 2025, contempla la intervención de más de un kilómetro de redes presurizadas entre Bueras y Miraflores, en un sector clave para el funcionamiento del alcantarillado urbano.
Con una inversión superior a los $1.570 millones, el proyecto permitirá aliviar la carga que actualmente recibe el sistema en esa zona, reduciendo el riesgo de rebalses o fallas, especialmente en escenarios de alta demanda o condiciones climáticas adversas.
Se trata de una intervención relevante considerando las características del sector, marcado por su cercanía al río y por la presencia de suelos blandos con alta infiltración de agua, lo que obligó a ejecutar las obras a gran profundidad y con estrictas medidas de seguridad para evitar derrumbes y accidentes.
Este tipo de proyectos apunta a fortalecer una infraestructura que, si bien muchas veces pasa desapercibida, resulta clave para el funcionamiento cotidiano de la ciudad y para prevenir situaciones que pueden afectar directamente la calidad de vida de los vecinos.
De forma paralela, la sanitaria también ejecuta en el mismo tramo un segundo proyecto destinado a reforzar la red de agua potable, lo que permitirá mejorar la resiliencia del sistema en uno de los ejes más importantes de Valdivia.
Las obras deberían estar finalizadas a fines de mayo, momento en que el sistema comenzará a operar con una mayor capacidad para enfrentar contingencias en este sector de la ciudad.
Redacción El Fuerte Noticias
















