Ferias y encuentros en Lanco y Valdivia reflejan cómo productos con identidad impulsan el desarrollo local y proyectan al territorio hacia nuevos mercados, gracias a la acción coordinada entre comunidades, sector privado, academia y servicios públicos
La Región de Los Ríos vive un fin de semana donde la identidad productiva se expresa con fuerza desde sus territorios. En Lanco, el cranberry se posiciona como un cultivo único en el hemisferio sur, mientras que en Valdivia la sidra avanza en su consolidación como una industria emergente, ambas iniciativas conectadas por un mismo eje: el valor del trabajo local y la proyección hacia nuevos mercados.
En la comuna de Lanco, el Segundo Encuentro del Cranberry da cuenta de un proceso que ha ido mucho más allá de la producción agrícola. Este fruto, que además de los predios de Lanco de la empresa Cran Chille, sólo se cultiva en Estados Unidos y Canadá, ha comenzado a construir una identidad territorial propia, vinculada al emprendimiento, la innovación y el desarrollo comunitario.
Más de 40 emprendedores participan hoy en la fiesta gastronómica y cultural que se realiza en la localidad de Purulón, una cadena de valor que ha permitido diversificar el uso del cranberry, incorporándolo en alimentos, preparaciones gastronómicas, bebidas y propuestas innovadoras que amplían su alcance más allá de la exportación. Este trabajo ha sido acompañado por procesos formativos y una articulación público-privada que fortalece el ecosistema local.
El gerente general de Cran Chile, Fernando Casari, durante la ceremonia de inauguración del evento, realizada en el Teatro Galia de Lanco, relevó precisamente ese proceso de crecimiento y articulación que ha ido tomando fuerza en torno a este cultivo. “Este encuentro es la síntesis de largas jornadas de trabajo. El año pasado fue una prueba y demostramos que, con esfuerzo, trabajo y teniendo este tremendo atractivo que es único, podíamos escalar y fue así que se sumó Corfo, Sernatur, el Gobierno Regional y se armó un equipo de trabajo que está consiguiendo algo que no imaginábamos”.
La programación del encuentro también ha incorporado una dimensión gastronómica y formativa de alto nivel. Durante la jornada de ayer se presentó la chef nacional Connie Achurra, mientras que para hoy está contemplado un espectáculo culinario a cargo de un chef argentino, Martín Páez, quien desarrollará un “show de brasas” con preparaciones de carnes patagónicas maridadas con cranberry. A ello se suma la participación de la experta mexicana en turismo rural, Lina Martínez, quien aborda experiencias vinculadas al agroturismo, ampliando así el alcance del evento más allá de lo productivo.
La articulación intercomunal —que suma a Lanco con Panguipulli, Paillaco y Máfil— da cuenta de un modelo de desarrollo que busca romper la estacionalidad turística y abrir nuevas oportunidades para territorios que históricamente han estado fuera de los grandes circuitos económicos.
Fiesta de la Manzana y la Sidra
En paralelo, Valdivia se consolida como un emergente polo sidrero. La tercera versión de la Fiesta de la Manzana y la Sidra, que se desarrolla en el Parque Saval, incorpora este año un hito relevante: la realización de la Primera Copa Internacional de la Sidra, con cata a ciegas, elevando los estándares del rubro y proyectando su desarrollo hacia el ámbito global.
La jornada de este domingo contempla hitos relevantes dentro del programa. A las 16:00 horas se realizará la premiación del concurso al mejor strudel de manzana, mientras que a las 18:00 horas tendrá lugar la ceremonia de premiación de la Primera Copa Internacional de la Sidra, certamen que lleva el nombre de José “Pepe” Araya, en homenaje al reconocido dirigente social y ambiental valdiviano recientemente fallecido.
El presidente de la Asociación Gremial de Productores y Procesadores de Manzanas de Los Ríos, Marcelo Pino, valoró el crecimiento que ha tenido esta iniciativa en un corto periodo de tiempo. “En 24 meses vamos a hacer tres fiestas de la sidra, algo impensado hace algunos años. Hoy estamos más consolidados, entendiendo que este ya no es solo un proyecto gremial, sino una iniciativa de carácter comunal y regional”, señaló.
El dirigente agregó que el desarrollo de esta actividad ha generado nuevas oportunidades para el mundo rural. “Esto no solo beneficia a los sidreros, sino también al campesinado, que comienza a ver en la sidra una alternativa real de desarrollo económico, donde sus campos adquieren un nuevo valor productivo”, afirmó.
Detrás de este crecimiento existe un proceso más profundo, ligado al rescate de variedades locales como la manzana limona, fruto tradicional del territorio que hoy es objeto de estudio por parte de la Universidad Austral de Chile, con el objetivo de mejorar su rendimiento y fortalecer su proyección productiva.
Este trabajo científico se articula con el mundo campesino, donde pequeños productores han comenzado a ver en la sidra una alternativa concreta de desarrollo económico, diversificando sus actividades y generando nuevas oportunidades en el mundo rural.
Productos con identidad local
El desarrollo de este tipo de iniciativas, que ponen en valor productos profundamente ligados a la identidad del territorio, no responde a hechos aislados ni a esfuerzos circunstanciales. Es el resultado de años de trabajo sostenido y de una articulación multisectorial donde convergen comunidades, sector privado, cooperativas, municipios y organismos públicos como el Gobierno Regional, Sercotec, Corfo y Sernatur, entre otros. Este entramado ha permitido consolidar propuestas que hoy se proyectan como eventos de alta convocatoria, capaces de integrar gastronomía, cultura y producción local en una misma experiencia. Así, el cranberry, la manzana y la sidra —junto a toda su cadena de valor— se consolidan como motores reales de desarrollo, reflejando un territorio dinámico, activo y con capacidad de proyectar su identidad hacia nuevas oportunidades.
Marcelo Patroni, director de el Fuerte Noticia









